INTRODUCCIÓN
sábado, 14 de abril de 2012
Cómo trabajar con un diseñador de luces. Jeffrey E. Salzberg.
INTRODUCCIÓN
domingo, 2 de octubre de 2011
II Festival rural de creación. Las eras de El tablero.
Y cuando parecía que era imposible montar algo con menos medios, montamos aquí. Bienvenidos a la iluminación rural.El 1 de Octubre de 2011, Javier Cuevas y Acerina Amador presentaron parte de su pieza en proceso Gracias (1") límites.
Para la iluminación utilizamos 6 cuarzos de 300W y 2 de 200W conectados de 2 en 2, y cada par conectado a una regleta. No dimmer, no mesa :). Ni soportes, excepto dos trípodes que utilizamos para los contras que debían hacer de cegadoras. La electricidad la prestan las dos casas de los lados de este espacio que se llama "El intermedio".
Esta fué mi "mesa de luces", nunca mejor dicho.
Los músicos también tuvieron que arreglárselas con lo que había.

Una vez más las ganas y la imaginación sustituyeron a los medios y se hizo lo que parecía imposible.
martes, 12 de julio de 2011
miércoles, 7 de julio de 2010
Nikola Tesla.

Acabo de leer este libro sobre Nikola Tesla, inventor, ingeniero mecánico y eléctrico nacido en Smiljian (Croacia) en 1856 y fallecido en N.York en 1943.

Puso las bases para la corriente alterna moderna, inventó el sistema polifásico de distribución y el motor de corriente alterna, y además contribuyó al desarrollo de la robótica, el control remoto y el radar, entre otras muchas cosas.
Después de años envuelto en una guerra de patentes con Edison, Marconi y otros muchos científicos e inventores de su tiempo, en 1943 se le reconoció como inventor de la radio.
Aunque fué considerado un excéntrico e icomprensiblemente olvidado, es uno de los personajes más revolucionarios del s.XX. A él le debemos gran parte de la tecnología que utilizamos.
Esto es un documental sobre su vida. Está en inglés..
Y esto una frikada...
sábado, 13 de marzo de 2010
Mary Hallock Greenewalt (2)

Mary Hallock inventó un Colour Organ al que llamó Sarabet, como su madre. Para ello, tuvo que desarrollar varios dispositivos que registró y por cuyas patentes tuvo que luchar a lo largo de toda su vida. Uno de ellos fué una variante del reostato o resistencia variable, que se utilizó para variar la tensión de la corriente eléctrica y regular la intensidad de la luz hasta la 2ª mitad del S.XX . Ganó la propiedad de esta patente en 1934. Toda la información sobre sus patentes está aquí.



Llamó a su arte Nourathar por las palabras árabes nour (luz) y athar (esencia) y al contrario que Alexander Wallace Rimington, creía que no existía una correspondencia directa entre los sonidos musicales y la luz, sino que dependían del temperamento y habilidad del intérprete.
martes, 2 de marzo de 2010
La magia nocturna de las Pirámides (2)
LA FÉERIE NOCTURNE DES PYRAMIDES
GASTON PAPELOUX ET GASTON BONHEUR
RÉPUBLIQUE ARABE UNIE. MINISTÈRE DE LA CULTURE ET DE L’ORIENTATION NATIONALE. 1962.
LA MAGIA NOCTURNA DE LAS PIRÁMIDES
Presentación: Gaston Papeloux.
Texto del espectáculo Son et lumiére: Gaston Bonheur.
(…)
El espectáculo “Aquí comenzó la Historia…” es como ya hemos dicho, por la amplitud del entorno iluminado y por los medios técnicos utilizados, el más importante realizado hasta el día de hoy. Para hacernos una idea del tamaño del espectáculo debemos decir que ocupa 2 kilómetros de largo, de 950 a 1.100 metros de ancho y una altura máxima de 146m. Esto es, el tamaño de todo un barrio urbano que contiene monumentos tres veces más altos que el Arco del Triunfo de L’Etoile en París. En las instalaciones, responsabilidad de la Sociedad Philips, se utilizaron 850 proyectores de 4 colores diferentes equipados con lámparas incandescentes de 1.000W.
Fue necesario cavar, bajo la precavida supervisión del Servicio de antigüedades, 10Km de zanjas para colocar 29Km de cables. Un equipo egipcio de 100 obreros realizó las obras en 7 semanas.
Los diferentes efectos de luz y sonido se controlaron desde un puesto central situado, de forma provisional, a la altura del primer término del espectáculo, que más tarde se trasladaría a un edificio construido a tal efecto.
Este puesto de control se alimentó por medio de un transformador de 100 KVAS, diseñado especialmente, que varía la tensión de 10.000 a 220-380v.
Este puesto central controló a distancia a otros dos puestos secundarios emplazados, uno cerca de la pirámide de Keops, a una distancia de 600m, y el otro cerca de la pirámide de Kefrén, a 900m.
Esta proeza se pudo realizar gracias al empleo de un nuevo dispositivo: el tiratrón, un tubo electrónico lleno de gas con una rejilla de control. Reemplaza en los circuitos de iluminación al autotransformador que permite regular la luz. Es suficiente una tensión de pocos voltios sobre la rejilla del tiratrón para que lo crucen altas intensidades que alimentarán los proyectores con varios miles de W. Por el contrario, si disminuimos ligeramente la tensión de la rejilla o si la suprimimos, la luz de los proyectores disminuye ligeramente o se extingue. Gracias a este dispositivo extremadamente flexible, las tensiones se pueden atenuar a través de pequeños reguladores, ordenados en la parte superior del pupitre de iluminación. Este pupitre contiene 60 reguladores y 120 interruptores. Treinta y seis tiratrones controlaron los proyectores emplazados en primer término (esfinge y templos). Cuarenta y ocho tiratrones teledirigidos desde el puesto central actuaron sobre los proyectores encargados de iluminar las pirámides de Keops y Kefrén. Se instalaron en el puesto secundario “Keops”, alimentado directamente por un transformador de 10.000/230-380v de 250 KVAS.
El puesto secundario “Kefrén” alimentado por un transformador de 10.000/230-380v de 160 KVAS poseía igualmente 48 tiratrones teledirigidos para realizar los efectos luminosos sobre las pirámides de Kefrén, Micerinos y las pequeñas pirámides de las reinas. Del puesto central de control salieron los 8.000 metros de cable de 30 hilos necesarios para el control a distancia.
De los efectos sonoros se encargó también el puesto central. Este está equipado con 2 magnetófonos de “alta fidelidad” y 8 amplificadores especiales que alimentan las 8 columnas acústicas emplazadas delante de los espectadores y disimuladas lo mejor posible a lo largo del monumento. Los magnetófonos emiten la banda sonora a través de estas columnas. Para realizar las grabaciones en cuatro idiomas, la mezcla y las copias, se utilizaron 100.000m de banda magnética.
Podemos preguntarnos con toda la razón cómo una instalación, por muy precisa que sea, puede ajustarse a una puesta en escena en la que la flexibilidad, el movimiento y la variedad deben ser lo principal. Conviene decir que esta adaptación de la instalación al aspecto puramente artístico del espectáculo exige una gran atención. Es por ello que la instalación propiamente dicha debe definirse en primer lugar a partir de de los efectos luminosos –y sonoros- deseados por el responsable de la realización. Debe por tanto pensar e imaginarse todo el espectáculo antes de dirigirse a los técnicos que le proporcionarán la herramienta para realizar su sueño. Después, con los proyectores y los cables colocados y conectados al puesto de control, la banda sonora lista para ser emitida y la puesta en escena luminosa escrita, sólo falta “colocarla”, ajustar esta concordancia minuciosa entre todos los elementos del espectáculo que ya hemos dicho que es indispensable para la emoción del espectador. A esto es a lo que se dedican el creador y su equipo durante las largas noches de ensayos.
He aquí entonces qué intenciones, qué trabajos, qué esperanzas han llevado a la realización del espectáculo “Aquí comenzó la Historia…” que van a ver esta noche. Olviden esta larga exposición que tiene el inmenso defecto de querer definirlo y explicarlo demasiado. Han llegado a la arena de la inmensa explanada ante los prestigiosos vestigios de una civilización milenaria. Acaban de apagarse todas las luces pero el telón de la noche aún no se ha levantado.
En la oscuridad bruscamente profunda, nada distingue ya al desierto de la necrópolis real. El hoy se ha borrado. De pronto una fanfarria solemne suena en sus oídos, la obertura se despliega tan espléndida como el paisaje y les llena el pecho con su aliento. Poco a poco los bloques gigantescos que forman los muros del templo del Valle y dibujan los del templo de Harmakis, se muestran con una claridad azulada que los saca de la noche de los tiempos.
Una voz llegada de las profundidades se dirige a ustedes.
Pronto, los primeros rayos de una aurora sobrenatural modelarán el bello rostro de la Esfinge, el perfil de su mejilla, la sutileza de su oreja, el dibujo de sus labios. Ella nos arrastrará a un misterioso viaje, al corazón de una civilización de cinco mil años, a un mundo extraño y maravilloso que marcó nuestra cultura con su sello.
Van a vivir la magia nocturna de las Pirámides.
domingo, 28 de febrero de 2010
La magia nocturna de las Pirámides (1).
LA FÉERIE NOCTURNE DES PYRAMIDES
GASTON PAPELOUX ET GASTON BONHEUR
RÉPUBLIQUE ARABE UNIE. MINISTÈRE DE LA CULTURE ET DE L’ORIENTATION NATIONALE. 1962.
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LA MAGIA NOCTURNA DE LAS PIRÁMIDES
Presentación: Gaston Papeloux.
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LA PUESTA EN ESCENA LUMINOSA
Henos aquí llegados al momento de hablar, a su vez, de la puesta en escena luminosa, a la cual damos gran importancia. Ella debe –ya lo habíamos avisado- “corresponder” al texto y acusar su significado, fuerza y poesía.
Pero el texto es maleable, la música flexible. La luz depende de complicadas instalaciones y se controla por medio de una consola más importante que las de los teatros. Difundida además por proyectores fijos que hay que esconder lo mejor posible por respeto al entorno, es más difícil de someter a la voluntad del director de escena. Esta rigidez, que se debe vencer a cada instante, no ha cesado de ocupar nuestro espíritu durante la creación del guión y su desglose en cuadros. Estos deben ser numerosos y variados, ya que aportan el movimiento y la emoción visual, los cuales son una gran parte del interés del espectáculo. Cada uno de ellos –la iluminación general o parcial del espacio- debe estar pensado para transmitir un significado bien particular, según el texto y la partitura.
De la composición propia de estos cuadros emanan la naturaleza y el trazado de las instalaciones técnicas de iluminación. Es por tanto la puesta en escena luminosa la que los define. Esto indica su importancia y muestra las dificultades de los ingenieros para realizar estas instalaciones que definiremos inmediatamente.
Para ser breves diremos que la puesta en escena luminosa de las Pirámides de Gizah comprende setenta cuadros repartidos en cuarenta y cinco minutos. Ninguno de estos cuadros se repite de la misma forma a lo largo del desarrollo del espectáculo. Si la esfinge, por ejemplo, aparece diez veces, en cada una presenta un rostro diferente. Cada cuadro, compuesto por una serie de efectos de luz, no dura más de cuarenta segundos de media. Pero es necesario decir que estos cuadros no se suceden de forma brusca. El estilo del espectáculo “Son et Lumière” exige que el espectador nunca vea la escena a oscuras. Los efectos se encadenan unos con otros: se compone un cuadro mientras el anterior desaparece. Esta movilidad es uno de los mayores encantos del género. El movimiento imperceptible de la luz da vida a la arquitectura y causa esa exaltación de la imaginación que nos hace creer en lo que vemos y en lo que oímos.
Para componer esos setenta efectos se han empleado cuatro colores: blanco, azul noche, rojo oscuro y amarillo anaranjado. Estos colores primarios se mezclan entre si para obtener efectos más matizados.
Si queremos dar una definición de lo que es una puesta en escena luminosa como esta, diremos que es iluminación teatral sobre un paisaje. Una serie de efectos controlados de una manera igual de precisa, desde luego, pero que se suceden a un ritmo bien distinto, ya que en la Ópera, por ejemplo, los cambios de luz se producen tres o cuatro veces por acto, mientras que aquí cada efecto dura a veces menos de un minuto. En este sentido el espectáculo de las Pirámides es uno de los más audaces aparte de los de Versailles y Vincennes, en Francia. Supera de forma natural a todos los espectáculos realizados hasta hoy por la grandeza de las escenas de iluminación. ¿Dónde podríamos encontrar un conjunto arquitectónico comparable?
Un director de escena puede explicar lo que ha querido hacer. No le corresponde decir si lo ha conseguido. El público es el único juez ya que es para él para quien hemos trabajado. Pero por lo menos podemos explicarle nuestras intenciones y las dificultades que hemos encontrado, y ofrecer así un elemento de juicio. Nuestro propósito ha sido el de mostrar por medio de la luz el aspecto fantástico e imponente del conjunto del paisaje, el extraño personaje de la Esfinge y al mismo tiempo la finura e impasibilidad de sus rasgos, la especie de eternidad que representa. Nos pareció importante traducir el sentido religioso de las Pirámides, su belleza arquitectónica, su imponente geometría y su grandeza fúnebre. La inmensidad de la necrópolis real debió ser impresionante. Convenía también presentar este importante lugar dentro de una apoteosis solemne. Por otra, parte lo colosal y sobrehumano debía desaparecer cuando se acentuara lo que permanece de todos los tiempos y todos los países en esta civilización antigua; el esplendor debía dejar lugar a la gracia.
Los contrastes, los cambios de lugar, los conjuntos y los detalles se han ordenado de tal forma que el espectador, a pesar de la inmutable fijeza del decorado, no tenga una impresión de monotonía y para que una serie de impactos espectaculares conduzca su atención hacia la apoteosis final en donde el conjunto del paisaje se ilumina completamente en un crescendo triunfal.
También nos hemos esforzado –y el público lo percibirá sin duda- en hacer concordar lo mejor posible los movimientos de la luz con el de las frases musicales que anuncian cada cuadro o lo cierran. El resultado ha sido consecuencia de numerosos ensayos durante largas noches.
Damos las gracias a los operadores de la consola que, encerrados en su cabina de control, manejan un mecanismo electrónico de precisión dependiente de la “dirección” de la puesta en escena que tienen ante sus ojos. Tienen la difícil tarea de componer unos efectos de luces que no ven y ceñirlos a la banda sonora.







